sábado, 27 de enero de 2018

Realmente Irreal

  • Al leer 1984 de George Orwell , deja una sensación de frustración y desesperanza por el pobre protagonista Winston Smith, vigilado día y noche por una pantalla de televisión, siendo la mirada, la principal cárcel tecnológica. Imaginarse una sociedad que controlada hasta los más ínfimos detalles de sus personajes, y más aun, el gobierno del Gran Hermano sean los forjadores de los ministerios del amor y el pensamiento, de esa forma resguardan la seguridad de una nación; donde la palabra familia se desecha y solo sirva para reproducir hijos para la futura patria y el partido
  • Aquí se consangra: la libertad con esclavitud , la ignorancia como fuerza , la guerra como paz , haciéndoles creer a sus habitantes que su país esta llevando una guerra que nunca acaba y sus enemigo puede ser cualquiera , según la información que diga el time, -esto es demasiada imaginación-.
  • Orwell vivió en carne propia la guerra y el control policial , vivió su indigencia en tierras ajenas , soportando avatares suicidadas y catastróficas. 1984 -su obra más representativa- no se la puede tomar como profética , aunque al leerla parece que eso puede pasar cualquier momento en la actualidad, que existimos, - por no decir: " vivimos"-.
  • En alguna parte Winston cree que el proletariado levantará la nación. Pues dice: -ellos ignoran su fortaleza-. Para el partido, la prole no importa en lo más mínimo, porque solo hacen lo que les piden y agradecen por lo que les dan.
  • Esa sentencia que hace el gran hermano cuando sabe sin dudar cada pensamiento del protagonista, refutándole una y otra vez: 2+2 no son 4, que practique el doble-pensar, tiene que ser lo que el partido quiera y crea. La lógica se desecha y la metafísica es la reina para el poder del gran hermano. Cuando Winston entiende el COMO pero no sabe el POR QUÉ, y la respuesta es solo PODER-DIOS= gran hermano.
  • Al fin cuando creemos que, el amor es la única salvación, no se lo puede matar y peor controlar; el gran hermano demuestra que, el miedo hace desaparecer al amor; traicionando ese noble sentimiento cual se creía indestructible. Pero la ultima imagen de Winston viéndose caminando por el pasillo esperando al francotirador que apunte, justo atrás de su cabeza, es cuando se descubre: ya no hay nada porque luchar, no hay vida, solo seres muertos existente pero no vivos.
  • Delia Pin Lavayen

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