sábado, 21 de agosto de 2021

Los artistas, las vacunas y la normalidad anhelada.


 Los artistas, seres con una clarividencia otorgada por su saber y práctica, tienen una sutileza con los sentidos y eso los vuelve más perceptibles, se comunican mejor con lo simbólico, con las emociones colectivas y por supuesto tiene un estrecho acercamiento con lo que no se dice, con lo que no existe aún: el artista lo crea, lo construye, lo libera de esas cadenas del silencio, de las rejas del sistema controlador y opresor. 

TODO ESTO EXPUESTO era antes de la pandemia:  el artista, el aguerrido constructor de fantasías, de objetividades, de consciencia e inconsciencias expuestas a través de verbalidades, imágenes simbólicas, cuerpos atravesados de 'verdades' y (sin) sentidos; siempre con pasos adelantados al psicoanálisis (casi como comparándolos, 'dicen'); pero ese artista en la pandemia como cualquier ser humano se vio afectado por el aislamiento, la soledad, el hastío, la colera y entre otros desesperos muy humanos nada aguerridos como antes; el artista se marchitó de miedos de no saber qué ser y hacer en esa desolación vivida como nunca antes; le hicieron creer como a todos en una salida 'positiva', 'certera' en un regreso a la 'normalidad', volver a exponerse en sus ideas -con todos los contras muy reconocidos por historia y tradición-, en escenarios, cuadros, calles,  espacios glamurosos o semi vacíos; con  saludos corteses y merecidos por ser artista: Ser es mejor que no ser,  esa es  la cuestión entre tanta espera  enferma y 'pandémica'. 

El artista se vacuna como lo hace el panadero, la cocinera, el sastre, la mesera, el cajero, la secretaria, el profesor, la licenciada, el ingeniero, la directora, el vendedor informal, la dueña del restaurante y como también lo hacen los estudiantes menores de edad llevados por sus padres. 

El artista también cree en la normalidad, no cree en conspiraciones del orden mundial,  ya que él, ella o elles pueden crearlas en las tablas, en una almohada, una pared, un pedazo de tela o en una danza o película 3D tipo David Lynch o en una oda más a Nerón mientras toca la lira. 

El artista no creerá jamás en caos conspiranóicos que lo saquen de la burbuja de su verdad en "contra del sistema" o en sus objetividades con la sociedad o en las profundidades analíticas de la individualidad atrofiada entre tantos "yoes" clasistas, políticos, discriminatorios, anti narcististas y anti religión y entre otros antis etceteras más post contemporáneos. 

El artista se vacunó y anhela volver a la palestra de la crítica y con el público rodeándolo de aplausos o por lo menos de comentarios en los medios y redes sociales. O también ganarse por fin ese lugar digno de dedicación absoluta al nombre y prestigio propio porque su arte de años así lo requiere. 

El artista se vacunó y no preguntó, no analizó, no hizo un estudio, ni una tesis o tesina previa antes de decidir. El artista se vacunó por miedo, porque su empresa o institución pública o privada donde ejerce su vocación lo exige por el bien de la comunidad, es que el artista, es un ser responsable, tiene cuentas que pagar, debe seguir con su vida y sus sueños todavía no cumplidos.

El artista se vacunó porque la familia así lo piensa y lo quieren bien. Porque la vacuna es un 'bien'que no necesitó, ni necesita cuestionarse. 

El artista se vacunó, ya no es anti sistema, ya no es verdad, ya no es esa simbología entre la realidad y la imaginería. El artista se vacunó, el artista murió. 

Delia Pin Lavayen.


domingo, 19 de abril de 2020

Derrotar al covid mental

La ansiedad, el miedo, la frustración, la angustia, la soledad: Palabras enraizadas en cada ser desesperado que  vive tiempos del covid 19, virus arrasador de familias, amigos, conocidos, vecinos y otras personas que nunca llegaremos a conocer. Enfermedad que no ha encontrado cura real en los hospitales abarrotados de gritos y llantos; sino, en los hogares llenos de precausión, esperanzas y dominio absoluto en el cuidado de los suyos. Ante estas "desbastadoras" escenas  de cuerpos enfermos, mentes contaminadas  de incertidubre y corazones  grisaceos; hay algunos por no decir muchos seres,  han encendido su luz interior para encontrar maneras y mecanismos de defensa para si mismos y sus semejantes; personas que han conocido de frente la impotencia, la indiferencia, el hambre, la muerte  pero no, la cobardía;  luchan y siguen preservando la VIDA (con mayúscula y anhelo verdadero).
Ante esto, los que vociferan miedos renegrido de incredulidades, consternaciones en sus publicaciones de redes sociales; o, en las calles, con tapabocas, guantes, busos, gorras que; casi parecen astronautas   evitando  el contacto, la mirada por terror  al "virus": 

¿Si ellos han perdido el coraje, quien en ese núcleo familiar es el valiente? Alguien tiene que ser el soporte de tanto miedo hogareño y social.

-¿Quienes sostienen tantos miedos, llantos, gritos en sus espaldas,? 

-¿Quién es el equilibrio entre tanto terror  invencible  más que la misma enfermedad? ¿tiene nombre? Miren a su alredor y descubran quien es el valiente, mientras usted teme y se desepera. 

¿Dónde se fue la valentía de las personas que tienen sus negocios?

 ¿Dónde están esos fuertes que saben muy bien que la unión hace la fuerza y  ahora huyen de todo, todos? 

El quédate en casa es un eslogan del miedo. 
El quédate en casa es un encierro, mas no debería ser un encierro mental.
El quédate en casa no es para cerrar corazones y apabullarlo de desolación.

¿DÓNDE ESTÁN LOS ANTIGUOS VALIENTES? ¿HAN PENSADO EN DARLE UN HOMBRO, UNA MANO DE APOYO AL QUE LLEVA LA CARGA DE SU COBARDÍA?

No estoy promoviendo que salgan de sus casas pero si del miedo, de la pena, de la angustia  y de la comodidad de decirle a los demás quédate en casa igual a  "muerete de hambre antes que del virus"

Neciamente me atrevo a preguntar
¿Cuál es el más grande miedo que no le deja en paz en tiempos que debe mantener la calma? aunque no tenga trabajo, no haya comida, o la enfermedad haya tocado a su famila u otro terrible evento inimaginable en mi cabeza. 

Repito: ¿cuál es ese miedo que no lo deja ni respirar bien?

¿Qué le hace perder el  equilibrio emocional y dejar el peso de su cobardía en los otros?

Lo que quiero aportar en este momento es invitarlos a la reflexión, hurgarse un poco y descubrir qué podemos hacer para  mantenernos  por lo menos reposados. Y cuidar nuestros cinco sentidos que se llenan fácilmente de todo lo que hace mal.
Decirle NO  a los  noticieros, mejor no saber;  hay tantas micronoticias  basuras como lo llaman por ahí: "covid cibernético" carcomiendo ansiedades y deseperación. 

Y mejor intente: 
-Sembrar un árbol,
-mirar las tantas formas de las nubes, al Sol, la Luna, el cielo despejado en las noches donde las estrellas guiñan suavemente a la Tierra.
-respirar y sentir el aire que entra y sale, hacia y desde el bajo vientre, 
-mirar tu Sol y Luna interior, 
-escuchar el canto de los pájaros antes de las seis de la mañana.
- Ponerse pruebas alimenticias: comer frutas o té sin nada pesado, por lo menos una vez a la semana. Si lo hace seguido, mejor, repletarse no es sano.
-sienta su pulso,  el latir, la voz de su corazón. 
-atender su cabello (la raiz eléctrica de su ser con la tierra) 

Imagine que más puede descubrir y puede ser que algo logre captar en usted, en su espíritu. 

La ansiedad, la desepración nos hace sentir - a veces- que no servimos para nada; sin embargo, la verdad es: tenemos ganada la vida y la libertad de decidir que va a pasar  de ahora en adelante con nuestro ser. Encienda ese corazón  con anhelo y esperanza por lo menos haga el intento. Abráce-se siénta-se.
 La humanidad no puede ni debe seguir igual despues de esto: algo en nosotros debe cambiar o por lo menos desviarnos de esa normalidad que tampoco nos hacia tanto bien ¿o sí?

El covid 19 nos debe dejar una lección y una muy buena lección. No aferrarse solo al dolor mental sin transcendencia. Debemos continuar el ascenso en nuestras vidas, una búsqueda interna y fructifera para usted y los suyos y no estoy hablando de economia y éxito capitalista. 

El cuestionamiento, la reflexión como práctica constante, antes de la llegada del maldito virus no sucedía. El confina-miento ha hecho eco en el que quiere escuchar-se, redescubrir-se ya no en la normalidad que nos consumía y mataba de otra manera, también estábamos muriendo en la cotidianidad del consumismo sedentario. 

LA VIDA CONTINÚA. 

Delia Pin Lavayen.

viernes, 13 de septiembre de 2019

A mi abuelo

A mi abuelo le gustaba las mujeres de cabello largo y piernas llenitas, él decía: las mujeres más hermosas son de  cabello largo y piernas llenitas;  y da la casualidad que, mi abuela tenía lo que él  buscaba, y algo más. Mi abuelo nunca  montó caballo, solo caminaba entre montes y puentes de caña. Caminaba para que nadie lo joda cuando galopaba; en el fondo, le asustaba ese "animalejo" de cuatro patas. Entre esas caminatas escuchó la risa de un pedazo de río escondido, era como si el río se reía cada vez que él pasaba; al principio, le daba miedo hasta que, la curiosidad pudo más: avanzó entre matorrales, se hundió en las profundidades verdes y salvajes hasta descubrir un ancho riachuelo invadido de muchachas que se reían alegremente, todas desnudas, con el cabello que les daba hasta la nalga; algunas, con risas silenciosas y discretas; otras, con carcajadas bulliciosas pero, todas hermosas. Mi abuela le clavó la mirada a mi abuelo en ese ríachuelo, en esa orilla, en esos matorrales verdes y espesos hasta el útimo día de su vida.
¡Sí! mi abuelo en su juventud  buscaba una hembra, (pero sin saberlo) una hembra que no solo tenga el cabello largo y piernas llenitas sino también una que sepa escuchar y callar; pero jamás se imaginó encontrar una que sepa contar e imaginar;  y era él el que debía callar y escuchar. 
A mi abuelo le gustaban las historias de sangre montuvia, y mi abuela se las sabía todas. 50 años se contaron historias, crearon las suyas propias.


Delia Pin Lavayen

miércoles, 24 de octubre de 2018

El fantasma, la superficie y profundidad del creador

Boletin-32 a-ritmo propio
Productos de carteles

http://www.nel-amp.org/index.php?file=Carteles/Boletin-de-carteles/032/Productos-de-carteles/El-fantasma.html

                                                                                             Delia Pin Lavayen
Gilles Deleuze menciona en Lógica del Sentido a los Estoicos y Epicúreos como formadores del arte y el lenguaje, basado en el concepto de la moral que ambos representantes interpelaban con intensidad filosófica. El ser humano por naturaleza se perfila entre la razón estoica y el hedonismo epicúreo; el artista inherentemente combate en el limbo de estas posturas. Cuando Lacan afirma: "el inconsciente tiene estructura de lenguaje" y su afluente corrientoso es la realidad y el deseo. La moral en el arte se transforma en un acto simbólico; el deseo hedonista brinda la mano, y nos complace en la dualidad del "No Yo" como dice Lacan.
Deleuze cita dos palabras en relación a Lewis Carroll y Antonin Artaud: Profundidad y superficie ¿Qué tan estoicos y Epicúreos podrían ser Carroll y Artaud? El análisis de Gilles nos conduce al bajo mundo de Alicia en el País de las Maravillas, quien cae en lo profundo de la superficie en busca de las complejidades de los otros yo; entre esas lágrimas en que se sumerge Alicia, recorre bosques, seres espejos; y los diálogos se vuelven metáforas constantes. Carroll pervierte el lenguaje, la locura no deja de ser un juego alucinante, los seres cavernas se mueven con elegante amaneramiento; y la protagonista se comporta siempre como la niña mimada.
Lamento decir, jamás estos personajes del País de las Maravillas serán tan deformes como los cuerpos que se exponen en el espejo cóncavo y convexo de Ramón Valle Inclán, quien nos muestra la esperpéntica miseria y grotesca realidad por más que quiera presentarse hermosa y delicada. Amalia Iriarte en su texto Tragedia de Fantoche cita "En el mundo de los esperpentos… es como si los héroes antiguos se hubiesen deformado en los espejos cóncavos de la calle… Son enanos y patizambos que juegan a la tragedia" Los dioses griegos se vuelven personajes de sainete y carnavalescos porque "… el esperpento, además de la deformación de una realidad es la imagen de una imagen, es una imagen de segundo grado". el espejo cóncavo juega con la fealdad, lo grotesco. Mientras que, en el País maravilloso, Carroll "pervierte el infantilismo" al trastocar el espacio-tiempo de Alicia, pero jamás evoluciona su dandismo.
Gilles afirma: "Alicia con los fantasmas de la superficie han sustituido a la alucinación de las profundidades". El encuentro con los personajes subterráneos no son más que acontecimientos de la superficie, sin sentido del inconsciente; pero a la vez es lenguaje inocuo sin alteraciones profundas.
Deleuze hace una intervención equivalente a Antonin Artaud reconoce que él tiene una relación muy estrecha con la profundidad de su piel, vísceras y alma. La moral de Artaud no es perversa, es desquiciante, o como menciona Camille Dumoulié "Que no haya otra razón de la obra que la locura de su autor…". La moral de Antonin es inexistente, escasa de velos surrealistas, Artaud declara: "No me gustan los poemas o los lenguajes de superficie que respiran ocios felices y triunfos del intelecto" Sabe muy bien que los órganos, los afectos están muy mezclados con saliva y estiércol porque para él, es preciso que, "el poema huela mal". Lacan dice: "Hay una relación estrecha entre el aparato de la escritura y lo que se puede llamar la lógica". El lenguaje de Artaud es subterráneo, aniquila cualquier superficie posible, como la opinión de sus colegas surrealistas, deshacerse del surrealismo era callar la verborrea salpicante de deseo y realidad. Dumoulié comenta: "EN EL LÍMITE DE LO REAL, SURGE UN OBJETO POR CUYO ENCUENTRO SE DETIENE EL MOVIMIENTO DE EXCESO Y… DESCARGA LA TENSIÓN". Este es el regalo de la vida para el creador. En Artaud, el objeto gira rastrillando las profundidades de su ser. A diferencia de Carroll, a pesar de que sus personajes viven en la profundidad terrenal no dejan de resplandecer en la refinada superficie.
La lógica de Carroll y Artaud no compaginarán nunca; entre la superficie y profundidad hay un intermedio muy valioso: el espejo cóncavo de Inclán; quien se mire como Alicia en ese espejo hendido puede ser que vea algo más que piel.
Para Deleuze: "EL LENGUAJE DE CARROLL EMITIDO ES LA SUPERFICIE; EL LENGUAJE DE ARTAUD ESTÁ TALLADO EN LAS PROFUNDIDADES DE LOS CUERPOS. Existen dos personajes en la literatura dramática del siglo XlX que transgredieron en una época del teatro naturalista removieron reflexiones entre estos dos significantes: Casa de Muñecas, de Henrik Ibsen; La Señorita Julia de August Strindberg Ambas, se bosquejan como ejemplos: Nora, la muñeca se observa frente al espejo rodea los bordes socioculturales con sus delicados dedos del que luego se alejará sonriente sin perder vestidos y dulzura; convirtiéndola en un NO YO para la realidad de esa época; Ibsen la victimiza y mima. La Señorita Julia en cambio, se lanza al vacío, Strindberg la estruja hasta llevarla al desquicio, la enfrenta sin devaneos folklóricos, él se deleita viéndola revolcarse en la humillación.
Lacan declara "AL TÉRMINO FANTASMA, YO ME COMPLACERÍA REMARCAR CON EL TÉRMINO DE LÓGICA…" el fantasma no es tan radicalmente antinómico. Se puede decir que es el anverso y el revés: realidad y deseo. Continúa Lacan: "EL FANTASMA ARMA EL MONTAJE ENTRE SIMBÓLICO E IMAGINARIO" de lenguajes profundos o de superficies.
El ente nos guía, caminamos cargando un "Listo para llevar el fantasma" en el día a día. Deleuze en cambio las llama "palabras Valijas" lenguaje del inconsciente, significantes que no se significan así mismo, nos atrapa en el sinsentido, a la vez no carece de lógica fantasmal.
Y por último: Deleuze aclara en relación al creador: "La superficie… ahí es donde el cínico, el estoico se instalan y con lo que se envuelven". Y de la profundidad dice: "Detrás de toda caverna hay otra más profunda… un mundo más vasto, más extraño… un abismo bajo todo fondo…" La profundidad es esquizofrénica; es un "Dionisos desmembrado, pero también impenetrable". Entre ese espacio de arriba y abajo está el espejo cóncavo. La lógica fantasmal del creador necesita ese espejo. Esa mirada socavada es quien decidirá el espacio que le convenga y acomoden a las palabras valijas, significantes que no significan, sinsentidos lógicos y abstractos; montajes simbólicos arraigados de realidades y fantasías.
BIBLIOGRAFÍA
  • Deleuze, G. (s.f.). La Lógica del Sentido, Dumoulié, C. (s.f.).
  • Nietzsche y Artaud por una ética de la crueldad.
  • Ibsen, H. (s.f.). Casa de Muñecas.
  • Lacan, J. (s.f.). La lógica del fantasma.
  • Núñez, A. I. (s.f.). Tragedia de Fantoche.
  • Strindberg, A. (s.f.). Julia, La Señorita.

sábado, 27 de enero de 2018

El artista, el objeto y lo siniestro

Texto publicado en blogs de la NEL A ritmo propio y en Página 12 de Argentina:

https://www.pagina12.com.ar/88319-el-artista-su-objeto-y-lo-siniestro

http://www.nel-amp.org/index.php?file=Carteles/Boletin-de-carteles/027/Productos-de-carteles/El-artista-el-objeto-y-lo-siniestro.html

Trabajo de cartel hacia ENAPOL 2017.

                                                                                                                                         Delia Pin Lavayen


Según Sigmund Freud el Doble se forma a partir de ese lazo primario que el hijo tiene con la madre; ese narcisismo con el que se confronta luego, en el espacio tiempo en el que se desarrolla como sujeto. En el campo del arte, el artista explora al personaje (objeto) no solo como elaboración estética sino con profundos afectos.
Dice Freud: «mucho de lo que sería siniestro en la vida real no lo es en la poesía; además, la ficción dispone de muchos medios para provocar efectos siniestros que no existen en lo real…». Hay otras fuentes siniestras que no se recorren aún en la realidad y que pueden ser abarcadas desde la mirada del artista. El teatro, el cine son de alguna manera un canal de ese doble siniestro del que habla Freud y Lacan.
Pero, ¿qué significa crear? ¿cómo se relaciona el artista con el objeto? En referencia al teatro: el actor y el personaje se encuentran en el umbral de la realidad y la ficción (espejo); gestar vida desde la ficción en un espacio escénico o en una hoja en blanco puede ser muy siniestro o solamente estético.
Afirma Lacan que el ser humano arma una puesta en escena por medio de significantes; crea enredaderas, metáforas entre recuerdos, olvidos, historias, mitos o también, como le llama Roland Barthes -refiriéndose a la contemporaneidad de la narrativa breve-: fábulas. El sujeto recorre como hormiga la banda de Moebius hacia esa imagen especular, aferrado a un tiempo de una relación imaginaria e imposible. En el arte, la dualidad o la multiplicidad de objetos creados se exploran desde la plasticidad estética, cabe recalcar que no precisamente debe concluir con figuras siniestras para el espectador, pero el proceso de creación para el artista en esa relación del uno y el otro se anuda algo, un pedazo de carne, una costura imaginaria con el objeto.
Lacan en el seminario de la identificación parafrasea a Descartes cuando se refiere al "Yo pienso…" por el "Yo miento". Pregunto: ¿el Yo Miento sería la imagen especular que registra el artista en sus creaciones?
Freud indica que el DOBLE fue primitivamente una medida de seguridad contra la destrucción del yo, un «enérgico mentís a la omnipotencia de la muerte».
Prometeo el dador del fuego, nos liberó de la fijación mortal, nos regaló arte como entretención. Mijail Batjin en su texto Yo También Soy expone sobre el autor y la forma espacial del héroe, afirma que, "al mirarnos uno al otro, dos mundos distintos se reflejan en nuestras pupilas… El primer momento de la actividad estética es vivenciar: yo debo vivir-ver y conocer aquello que él vive, ponerme en su lugar como si coincidiera… hasta darle un valor plástico, pictórico"… Los actos de ayuda del autor hacia el héroe están completamente excluidos, el personaje tiene que seguir su destino, su repetición.
La forma espacial del héroe es el propio cuerpo del creador, el autor se vuelve su propio objeto; y este enlace puede ser solo estético; pero cuando este personaje cruza las fronteras del cuerpo, como la del alma, el producto final se puede volver siniestro.
La tragedia y la comedia son las primeras manifestaciones del actor para elaborar su dualidad o multiplicidad en el teatro. Peter Zsondi indica que con el renacimiento surgió otra expresión artística llamado Drama, donde la mirada del artista cambió, el semejante se volvió familiar, enemigo, sombrío, mágico, etc. En el drama del Yo (August Stridberg) fluye una pregunta persistente de sus personajes: ¿Quién soy?
En el drama moderno (1880-1950) la crisis del personaje surge como forma estética: varía el lenguaje, se vuelve inconexo, simbólico e incierto para el espectador, lector u oyente. Otras manifestaciones en el arte como el impresionismo, expresionismo, simbolismo, absurdo, surrealismo indagan al personaje-entorno o entorno-personaje desde la incomunicación con el otro. Zsondi dice: "En el momento en que el drama pasa por la crisis, no sólo el personaje, sino también su entorno, pierden coherencia y unidad. Concentrado en sí mismo, en su vida interior, el personaje presenta ahora no pocas dificultades para relacionarse con el ambiente en el que se encuentra... La crisis de la acción encuentra su origen, sin duda, en la crisis del sujeto, en las fallas del yo y de su capacidad de desear".
EL GRITO de Edvard Munch, representativa en el drama moderno, se puede apreciar lo que vive el autor en el momento de su creación: La angustia, la ansiedad que transmite no solo su objeto sino sus palabras, cito una entrevista a Munch:"Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza."
Zsondi afirma que, "en los dramas de Antón Chéjov los seres viven bajo el signo de la renuncia. Se distinguen sobre todo por su renuncia al presente, pero también en la renuncia con la comunicación… Viven determinados por esa resignación, el punto intermedio entre la melancolía y la ironía." Estas palabras finales me suenan a: "desarrumbado, desplazado, loco, invertido, metabolizado, pero no reprimido, como LA ANGUSTIA de la que habla Lacan; lo que está reprimido en el sujeto son los significantes que lo amarran.
No sé qué tan siniestra puede ser considerada una obra de arte, pero lo que puedo afirmar que el proceso de creación del artista está en constante búsqueda de ese Doble-otro repetible, el cuerpo y los sentidos del creador se afectan. El proceso de concebir para el artista es un encuentro perenne con la angustia, el desequilibrio y eso de por sí, lo considero siniestro y aterrador, aunque el producto en cuestión no rebase en estética o extrañeza y el objeto-arte vive esa crisis como propia en el cuerpo y alma de su autor.
BIBLIOGRAFÍA
  • Seminarios La angustia y La identificación de Lacan.
  • Lo siniestro de Freud.
  • La identificación y crisis del personaje (anónimo).
  • Yo también soy, Mijail Batjin.
  • Teorías del drama moderno de Peter Zsondi.
  • Entrevista online a Edvard Munch.

Tejer tiempo y sueños: Dramaturgia femenina (1)

texto publicado en la NEL de Guayaquil (https://nelguayaquil.wordpress.com/2017/08/12/mesa-preparatoria-el-tratamiento-de-lo-femenino-y-el-arte-2/ )
                                                                                                                               Delia Pin Lavayen.
En 1950 Simone de Beauvoir hace una pregunta importante para su generación y las futuras: “¿qué es una mujer?” Pero, si revisamos un siglo atrás, en los años 1800, está pregunta ya había sido formulada en algunas obras de teatro, escritas por dramaturgas españolas, textos que nunca fueron publicados a su debido tiempo, como, por ejemplo: La mujer libre, ¡Esas mujeres!, Conspiración femenina, Lo que quiere la mujer, La mujer igual al hombre, ¡Lo que vale una mujer! Doña Juana Tenorio, República femenina, etc. Literatas que demandaban reconocimiento artístico, comprometidas con el tema de la feminidad en el ámbito social.
¿Será qué, en la época decimonónica, la mujer recién decidió ser artista? ¿relacionarse directamente con el arte y no solo ser llamada “la musa o ángel imaginario”?  Desde el teatro, las féminas escribían sobre el amor y el valor familiar. Luego, en el siglo XX, después de la segunda guerra mundial y otras guerras civiles desatadas en Latinoamérica, principalmente en argentina y Chile, la dramaturgia femenina creció y se transformó, la mujer se adueña de la política en sus textos, la desmenuza como lo hace con el amor, lo vacía con metáforas atiborradas.
Sigmund Freud en su texto Sueños Diurnos se cuestiona: “Los profanos sentimos desde siempre vivísima curiosidad de donde el poeta… extrae sus temas…” luego, él mismo se responde: “El niño toma muy en serio su juego como el poeta…” y refuerza su respuesta al decir que “la antítesis del juego no es la gravedad sino la realidad.”. El niño igual que el poeta distingue bien el jugar con el fantasear; aclara también Freud, que se fantasea en tiempos determinados en la vida de cada ser humano, la fantasía y la creación tiene una relación directa con el tiempo y el deseo.
La literatura femenina en los años 1900 se vuelve punzantes para los líderes políticos; como es el caso específico de la escritora argentina Griselda Gambaro: “Su novela Ganarse la muerte fue prohibida por un decreto del general Videla cuyo gobierno de facto la halló “contraria a la institución familiar y al orden social”. Decidió exiliarse a España, desde ahí, emprende su larga trayectoria de dramaturga, sus escritos no devienen del teatro, sino de la literatura; la mayoría de sus obras están en contra del autoritarismo político que padeció Argentina en ese entonces.
En las obras de teatro de Griselda Gambaro, el débil sabe fracasar porque ubica bien su deseo sin engaño, y hace resbalar al autoritario en su perverso goce.  El débil tiene derecho de avanzar, de bordear el vacío hasta caer y dejar al espectador en el limbo de la insatisfacción. O como afirma la misma autora: “el débil tiene derecho al fracaso”.
Cuando a Griselda Gambaro le preguntan sobre el proceso de sus creaciones literarias, responde entre sonrisas: “Trabajo mucho con lo que no sé, no trabajo tanto con lo que sé, no es necesario saber tanto para que mi creatividad no se bloqueé”. Freud resalta: “El poeta… crea un mundo fantástico y lo toma muy en serio… se siente íntimamente ligado a él, aunque sin dejar de diferenciarlos resueltamente de la realidad…”
Gambaro no habla de maldad y bondad en sus textos, es como si se burlara de estas palabras, solo cree en los estatus sociales: Arriba y abajo: autoridad y servilismo.
En la obra Decir Sí, los personajes: El Peluquero y el Hombre representan respectivamente al silencioso poder y al verborraico servil. El peluquero violenta al Hombre dándole órdenes y tratándolo con severa indiferencia y el personaje Hombre no se niega nunca a lo que le piden, intenta, pero no puede, no deja de Decir Sí a todo lo que le demanda su adversario, su lenguaje es ruidoso, molesta tanta humildad, tanta indecisión, tanta palabrería latosa, que cortarle la garganta es un alivio para el peluquero asesino.
Jaques-Alain Miller en su texto Nada es Más Humano Que El Crimen dice: “En el sueño ocurre que uno es un asesino, mata, viola, hace cosas que en el mundo de la realidad merecerían castigos severos previstos por la ley.” La dramaturgia también es un sueño diurno, un ensueño que motiva y transgrede.   Matar en la literatura no es inmoral, es sanador.
Cuando le preguntan a Gambaro sobre el trato de la crueldad en sus obras, inmediatamente responde sobre la dictadura de Argentina, sobre el poder que el teatro ejerce en la política y brevemente menciona algo del autoritarismo de su padre y lo que para ella ha significado ser débil y decir sí a todo.
Miller afirma: “Todos los sueños… son fundamentalmente sueños de trasgresión. Uno sueña siempre… en contra del derecho. El núcleo del sueño es una trasgresión de la Ley. Los contenidos son de egoísmo, de sadismo, de crueldad, de perversión, de incesto. Se sueña contra la Ley.” Se fantasea en el teatro con la singularidad, en contra de la ley de la mayoría, en contra de una misma, en contra del olvido o, a veces para recordar el origen del olvido.
Joaquín Navarro Benítez comenta sobre Gambaro “Al igual que sus protagonistas, ella también lucha y se rebela, lo demuestra al escribir teatro o novela, el género es lo de menos, lo importante es que toma conciencia de su responsabilidad como autora, de su compromiso ético con la sociedad y como ella misma dice: A través de la estética del teatro he podido decir no a los indultos, no a obediencias debidas, no a la corrupción, no al olvido de la memoria colectiva”. Gambaro ya no Dice Sí a todo.
Gambaro especula con el vacío, estigmatiza a sus personajes con el vacío, ellos siempre llegan al extremo: La muerte de los protagonistas es tranquilizadora para los adversarios; después de matar, parece que, ellos dieran un gran suspiro de alivio. La autoridad no se arrepiente, acecha; es más, los débiles no son asesinados por su generosidad sino por su angustiosa humildad.
En La Señora Macbeth, otras de sus últimas obras, Gambaro trastoca al personaje femenino de William Shakespeare, cuestiona el tiempo, la espera, la soledad que le proporcionan los intereses elevados que tiene su esposo Macbeth; las tres brujas en esta obra, se vuelven doncellas. Cito:
La bruja 1:  El tiempo es un continuo, siempre estamos en el instante, aquí y más atrás y más adelante. En el tiempo.
La Señora Macbeth usa el tiempo determinantemente, es como dice la misma Griselda Gambaro: “Hay que ser avara con el tiempo como con la economía”.
La señora Macbeth borda, según dicen las brujas: La señora Macbeth borda para despejar la mente, pero ella ignora porqué lo hace. La señora Macbeth es Penélope, borda mientras espera que su esposo llegue y se apodere del reino, del tiempo, y del mismo instante en el que ella vive para él; borda mientras calme su delirio y a esa voz desconocida que aflora de su interior, que es como un animal encerrado en un sótano, que rasga las paredes de su cuerpo intentado salir porque se asfixia.
Suely Rolnik en su escrito ¿Una nueva suavidad? dice: “Las Penélope están eternamente condenadas a la voluntad de permanecer”. Tejemos tiempo, tejemos momentos, tejemos ritmos, tejemos remedos, tejemos pensa-mientos. El tejido de la creación es una buena compañía para la artista contemporánea, es como si, ellas mismas fueran ese interminable hilo de metáforas y fábulas. Tejer como una Penélope es una opción; tejer rabias como una Medea, es otra forma de circundar y no hundirse en la realidad impuesta, aunque Medea no tejía, ¿o sí?… sí, Medea tejía, tejía sus dudas directamente con los dioses, Medea era una desterritorializada, condenable tejedora del rencor, su goce, era místico ¿O por qué no, tejer como Ángela Merkel (la primera ministra de Alemania)? desde esa posición fálica; desde ese semblante masculino, que también es una actitud muy femenina y real. Las mujeres siempre están más cerca de lo real, ese real que en el arte martilla una y otra vez la testa de las creadoras de este tiempo:
-No dejar de tejer, como lo hace Griselda Gambaro, sus obras de violencia, crueldad y exquisita poética.
-No dejar de tejer, aunque no se reconozca que se teje como sinónimo de angustia, como sinónimo de tiempo-espera.
-No dejar de tejer hasta que se apague el fuego divino que el gentil Prometeo nos donó.
-No dejar de tejer hasta que los gobiernos cambien.
-No dejar de tejer hasta caer en el vacío.
-No dejar de tejer por el puro gusto de tejer, porque de tanto que se teje queda la costumbre.
-No dejar de tejer, y que los hilos del arrebato se enreden, para desenredarlos y volver a crear territorios más nefastos o más lúdicos para las futuras tejedoras artistas.
Y para concluir, me atrevo a responderle a Simone de Beauvoir:
– ¿Qué es una mujer? Una mujer es una tejedora constante de recuerdos y anhelos
-¿Y, qué es una mujer artista? una creadora de hilos, tejedora de tiempos, escarnios y olvidos.

Bibliografía: Sueños diurnos de Freud. “Nada es Más Humano Que El Crimen” de Jacques Alain Miller. ¿Una nueva suavidad? De Suely Rolnik. Decir Sí, Señora Macbeth, Malasangre: Obras de teatro de Griselda Gambaro, Entrevistas varias en youtube realizadas a Griselda Gambaro.

Recuerdo a Pedro Jorge Vera, el dramaturgo

https://www.eluniverso.com/opinion/2017/01/18/nota/6002614/recuerdo-pedro-jorge-vera-dramaturgo
Cuando en América Latina, el teatro colonial empezaba a tener prestigio, Pedro Jorge Vera (novelista, dramaturgo guayaquileño, 1914-1999) escribió El dios de la selva (1939); magnífica obra de teatro que debería pertenecer a la lista de prominentes dramaturgos latinoamericanos de ese entonces como Rodolfo Usigli, México; Virgilio Piñera, Cuba; Roberto Arl, Argentina.
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Delia Pin Lavayen

Texto publicado en el diario el Universo

Los antimatrix, negación a la nueva normalidad

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